Resulta sencillo. Cualquiera puede hacerlo, hasta un niño. Basta con que aceptes a Jesús como tu salvador y mejor amigo. Él te ama y siempre te acompañará. Entregó su vida para que todo el que lo reciba disfrute de un mejor presente, ¡y además del Cielo por la eternidad!
¿Le darás una oportunidad? No tienes más que hacer esta pequeña oración:
Jesús, te ruego que entres en mi corazón. Perdóname todas mis faltas. Concédeme el regalo de la vida eterna. Ayúdame a amarte y a comunicar a los demás Tu amor y Tu verdad. Amén.